Los plátanos se encuentran entre los 10 mejores alimentos más responsables con el planeta. Y la huella de carbono del plátano es menor que en los guisantes, ¡sin duda, es mucho menor que la huella de carbono de la carne! Sin embargo, la producción de plátano está ligada al establecimiento de monocultivos, una práctica destructiva por la deforestación, y la aplicación intensiva de fertilizantes.

Entonces, ¿qué podemos hacer? La agricultura inteligente permite restaurar los ecosistemas y mejorar el rendimiento de los cultivos a la vez. Así se reduce la huella de carbono del plátano.

Huella de carbono del platano

El plátano es un alimento con alta calidad nutricional y una buena fuente de energía, además, tiene bajo costo, por eso, su demanda mundial es importante. Consumir banano es una excelente alternativa en medio de la crisis derivada de la materialidad alimentaria globalizada. Su huella de carbono es más baja que la del aguacate. También es uno de los cultivos principales del mundo, solo está por detrás del arroz, el trigo y el maíz. En 2021, esta fruta alcanzó una producción aproximada de 2 millones 406 mil toneladas.

Aunque su huella de carbono es baja, no podemos subestimar sus emisiones de efecto invernadero, las cuales pueden variar por región. Según un estudio, Colombia tiene una huella de 1.23 kg CO2eq por kg de plátano, Ecuador (0.11 kg CO2eq por kg), Guatemala (0.11 kg CO2eq por kg) y República Dominicana (0.24 kg CO2eq por kg), donde los principales contribuyentes a las emisiones de efecto invernadero fueron las etapas de producción y distribución.

Un reporte de la región Piura (Perú) demostró que, dentro de la etapa de producción, la aplicación de fertilizantes es el elemento que más aporta a la huella de carbono. Este hallazgo coincide con un análisis en Ecuador para una huerta de plátanos, donde la contribución a las emisiones de efecto invernadero se distribuye así: electricidad (2.74 %), consumo de combustible (28.27 %) y fertilizantes (68.99 %), la mayor de todas.

¿Cómo afecta el plátano al medio ambiente?

Retomando la baja huella de carbono del plátano, podemos resaltar que este fruto se encuentra en el top 10 de los mejores alimentos con menor huella de carbono. Los bananos ocupan la novena posición. Aunque se trata de un alimento responsable con el ambiente, no hay que ignorar la extensión de monocultivos para cultivar grandes cantidades de plátano. Recordemos que esta práctica se asocia deforestar vegetación nativa, y la deforestación contribuye al cambio climático.

Los monocultivos no solo están asociados a la deforestación, sino que también implican la aplicación frecuente de insumos químicos. Esta práctica degrada al ambiente porque afecta la calidad del aire, del suelo y del agua. Además, los monocultivos disminuyen la fertilidad del suelo, lo que aumenta la necesidad de aplicar fertilizantes para aumentar el rendimiento del cultivo.

Adicionalmente, cuando las huertas de plátano alteran la biocapacidad de la tierra, se pueden convertir en víctimas de la propia naturaleza. La producción industrial de monocultivos hace que los cultivos de banano sean vulnerables al hongo Fusarium oxysporum, que es bastante agresivo. Según un informe de Forbes, los suelos quedan tan devastados, que no se podría volver a sembrar plátano hasta por 30 años. En ese sentido, es mejor priorizar los sistemas de cultivos mixtos. Además de proteger las huertas de los fitopatógenos y otras enfermedades, también presentan una mayor cantidad de bacterias fijadoras de nitrógeno.

¿Dónde se generan las emisiones en la producción de plátano?

Para comprender el impacto de los cultivos de plátano en el cambio climático es necesario conocer las emisiones de gases de efecto invernadero en cada etapa del ciclo de vida. En el caso de la huella de carbono del plátano, esta se extiende por toda la cadena de valor como se muestra a continuación:

Producción

– Consumo de energía en la producción y transporte de materiales vegetales, mantenimiento

– Aplicación de fertilizantes y pesticidas (24% a 49% de las emisiones)

Empaque

– La energía y materias primas, los empaques para los plátanos incluyen fumigación con fungicidas, y por lo general son de cartón

– Aporte del 8% de las emisiones para toda la cadena de valor

Transporte

– Uso de energía, combustibles fósiles, electricidad y acondicionamiento

– Por cada 100 galones de diesel consumido, se genera cerca de una tonelada de gases de efecto invernadero

Maduración

– Esta etapa aporta con el 10% de las emisiones

– Uso de etileno para madurar los plátanos (1%), consumo de energía (75%) y el 22% a otras actividades del centro de distribución

Residuos

– Los residuos generados en la cosecha y poda, y los racimos rechazados

– El desperdicio alimentario, son los bananos que se dañan en la logística o en la etapa de consumo

 

Por otro lado, si el plátano es importado, su huella de carbono puede variar, por ejemplo, llevar una sola banana en barco genera 0.08 kg de dióxido de carbono equivalente. La huella de carbono de un producto puede variar por año. Hay un análisis que muestra la huella de carbono del plátano para 5 años diferentes, además, hace referencia a otro eslabón que hace parte de la cadena de valor, la generación de residuos. En los años 2019 y 2020, se obtuvieron 99 y 54 kg de dióxido de carbono equivalente por tonelada de residuos de plátano para la etapa agrícola como los raquis. Y los desechos alimentarios, que, al ser depositados en los vertederos, son una fuente de gas metano.

¿Cómo se puede disminuir la huella de carbono del plátano?

La agricultura climáticamente inteligente (climate smart agriculture) es un conjunto de estrategias enfocadas en mejorar la seguridad alimentaria y hacer frente al cambio climático. Estas prácticas encajan a la perfección para resolver la problemática ambiental generada por los cultivos de plátanos, especialmente los efectos de los monocultivos en la naturaleza.

Como lo vimos anteriormente, los sistemas de monocultivos causan estragos en los ecosistemas, pero también, los cultivos de banano se hacen vulnerables a las plagas. La agricultura inteligente está busca un equilibrio entre el cuidado de los recursos naturales y el aumento del rendimiento de los cultivos. Además, estas estrategias de reducción de carbono mitigan el impacto ambiental y permiten una mejor adaptación a las condiciones adversas por el cambio climático. Estas estrategias se enfocan en mejorar la calidad del suelo, y reducción de residuos y del consumo de energía.

Las 5 mejores estrategias para reducir la huella de carbono del plátano

  • La aplicación de fertilizantes de liberación controlada permite reducir las emisiones de amoniaco en un 52,2 %, en ese sentido, la agricultura de precisión es una estrategia clave para reducir los impactos negativos ambientales de la agricultura. Además, aumenta la eficiencia en el uso de insumos.
  • Los cultivos intercalados permiten almacenar de 15 a 30 toneladas de carbono por hectárea en el suelo. Un ejemplo claro es integrar cultivos de café con plátanos , donde las reservas de carbono en los suelos se pueden cuadruplicar. Podemos ver que los sistemas de policultivos son una práctica de agricultura inteligente efectiva, pues las hojas de plátano brindan sombra a los cultivos de café para protegerlos del calor. Asimismo, los residuos de los árboles de banano incrementan la fertilidad, el almacenamiento de carbono y retienen la humedad.
  • El aprovechamiento de residuos de plátano para producir biocarbón. Este permite mejorar las funciones del suelo, ya que aumenta la fertilidad y es una forma de secuestrar el dióxido de carbono de la atmósfera. Las emisiones de gases de efecto invernadero pueden disminuir de un 20 % a un 31 %.
  • La aplicación de estrategias de conservación del suelo como el empleo de coberturas vegetales, permite disminuir el nivel de contaminación de las aguas subterráneas. También, eviten la pérdida de la acción de los fertilizantes por lixiviación. Esta práctica disminuyendo las emisiones de efecto invernadero porque reduce la emisión de óxido nitroso en un 20 %.
  • Las medidas de eficiencia energética, por ejemplo, la empresa Dole reducir unas 1080 toneladas de dióxido de carbono equivalente gracias al ahorro de combustibles fósiles. Por otra parte, reducir los requisitos de energía en la refrigeración disminuye las emisiones de efecto invernadero en un 50 %.

La agricultura inteligente en el cultivo de plátanos es una excelente vía para reponer los daños causados por la actividad agrícola, principalmente la extensión de monocultivos. Este conjunto de prácticas permite recuperar los ecosistemas y la productividad de los cultivos, además de protegerlos de las enfermedades. Antes de aplicar estas estrategias es necesario medir la huella de carbono para cada etapa del ciclo de vida. Es así como se logra reducir la huella de carbono del plátano y hacer frente al cambio climático.

Escrito por: Vilma Estefanía Tapias Benítez

…..

Si eres una empresa interesada en medir y reducir sus emisiones, ¡sinCarbono te puede ayudar!
Medir la huella de carbono ayuda a identificar cuáles son las actividades operativas que más emisiones generan. Una vez hecho esto, tendrás una mejor idea de las mayores oportunidades para desarrollar tu estrategia de cero emisiones netas. sinCarbono simplifica la medición de huella de carbono por medio de medición, reporte, verificación, compensación y financiamiento de ecotecnologías.

¿Quieres saber como funciona? agenda un demo.

…..

¿Te interesa saber más acerca de la huella de carbono? Revisa nuestra academia virtual